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Mankan Zenseki, el pasado del maestro Toriyama

Mankan Zenseki es una recopilación de historias cortas del maestro Akira Toriyama, las cuales fueron publicadas entre 1978 y 1996 en la revistas Weekly Shōnen Jump y V-Jump, ambas de la editorial Shūeisha. En ellas se muestra al Toriyama más joven, donde es capaz de desarrollar su estilo más característico: está repleto de personajes extraños, extraterrestres, naves espaciales, animales gigantes, golpes y humor absurdo, mucho humor absurdo. Por eso, es un imprescindible en las estanterías de los más acérrimos fans de  Toriyama,pero también es algo de lo que deben huir aquellas personas a las que no les gustó Dr. Slump o, directamente, prefieren la etapa de Goku adulto a la de niño en Dragon Ball.

Esta serie se publicó bajo el nombre Teatro Manga a mediados de los noventa, pero, por la evidente obsolescencia de la edición y el afán de Planeta por recopilar las series de Toriyama en formato kanzenban, han hecho que, quince años después, contemos con esta recopilación de historias cortas nuevamente en nuestras estanterías. Uno de los más importantes cambios en la edición, aparte de tener la primera tres tomos y la nueva dos, es el orden de las propias historias. Si en la colección original las historias se disponían ordenadas por fecha de publicación, en la reedición no es así, sino que están ordenadas de manera, aparentemente, aleatoria. Por ejemplo, en el primer tomo nos encontramos una historia de 1993 y, acto seguido, una de 1988. Esto no es un impedimento para la lectura, pero, para qué nos vamos a negar: un mejor orden nos habría dado una imagen más global de la obra en sí, pudiendo observar mejor su trayectoria y mejoría. Por este motivo, la lectura de ambos tomos es muy irregular. Una historia puede ser muy entretenida y tener un dibujo menos cuidado, pero la siguiente tener el mismo estilo de dibujo que a finales de Dragon Ball y ser más aburrida o dejarnos indiferentes. Por todo esto, y vuelvo a recalcar, es una recopilación hecha para los más fans de Akira Toriyama.

Un aspecto positivo de esta recopilación es la gran cantidad de artículos y viñetas escritas por el propio Toriyama, explicándonos el contexto en el que dibujó algunas de las historias. Por tomo, podemos encontrarnos fácilmente 6 ó 7 páginas con información interesante y que vale la pena comentar. Para centrar la cabeza y amenizar la lectura, vamos a ordenar las historias por fecha de publicación. Sin más, Mankan Zenseki:

  • Wonder Island (1978): Esta fue la primera obra de Toriyama que se publicó en la Shonen Jump, cuando el futuro maestro contaba solamente con 23 años de edad. Sin embargo, esta breve historieta no gozó de mucho éxito. En palabras del editor Torishima: ‘Ha sido un fracaso total, no valía nada’. Toriyama volvió a intentarlo un poco más tarde, con la segunda parte de Wonder Island.
  • Wonder Island 2 (1979): ‘Otro fracaso‘, le dijo Torishima. El joven Toriyama no cesaba en sus intentos de triunfar en el mundo del manga y, tras estos dos estrepitosos fracasos, llegó el tercero. Y el cuarto. Fue entonces cuando su editor le pidió que dibujase una historia donde la protagonista fuese una chica, y así nació Tomato, que inspiraría la creación de Dr. Slump un par de años más tarde.
  • Tomato (1979): Como nos comentaba Toriyama en el primer volumen de Mankan Zenseki, Tomato es la personaje de la que surgió Arale, y, con ella, Dr. Slump. Es una chica tonta, bruta y despistada, que empieza a trabajar como detective. La cantidad de cosas que lía no es normal.
  • ¡Aquí la isla Highlight! (1979): El problema de las caries lo hemos sufrido todos de pequeños… Por suerte, no teníamos un doctor cabra que intentase arrancárnosla atándonos a un coche, o matando las caries a chorro de insecticida.
  • Pola & Roid (1981): Amena historieta de 45 páginas, dividida, a su vez, en 15 breves actos, que Toriyama presentó para conseguir el Premio de los Lectores de la Shonen Jump. El propio autor comenta que, como hasta entonces sólo había dibujado historias de 15 páginas, ésta le pareció un infierno. Por suerte, al final logró alzarse con el premio, lo que le ayudó a impulsarse un poco en su carrera.
  • Mad Matic (1982): Al año siguiente, Toriyama volvió a ser elegido para participar en el Premio de los Lectores. En esta ocasión se le nota mucho más curtido a la hora de crear historias algo más largas, puesto que no encontraremos división alguna en sus páginas, al contrario que en el caso de Pola & Roid. Por desgracia, la falta de tiempo hizo que no pudiera acabar el manga a tiempo para el concurso, por lo que, tanto él como su ayudante Hiswashi, decidieron perfeccionarlo y plublicarlo de manera ajena a los premios.
  • Pink (1982): Pink es una pequeña ladrona que, en un país con sequía, decide robarle el agua a una empresa para darse un baño. Eso hará que su camino se cruce con un sheriff que está buscando al ladrón…
  • Escape (1982): Una breve historia de cuatro páginas sin nada a destacar.
  • Chobit (1983): Toriyama presentó Chobit para el anteriormente mencionado Premio de los Lectores, pero nos comenta que tuvo un éxito bastante mediocre. Personalmente, es la historia que más me ha gustado de todo el segundo tomo. Narra la historia de la familia Montaña, formada por Pisatrigo, Brote de Bambú y Castaña. El primero trabaja como policía en el pueblo Ton Ton, mientras que los otros dos, una chica de seis y un chico de año y medio respectivamente, le ayudan en su trabajo. Todo se tuerce cuando, de repente, aparece una diminuta extraterrestre llamada Chobit…
  • Chobit 2 (1983): Continuación de las aventuras de Chobit y la familia Montaña. Esta vez viajan a la gran ciudad por primera vez, donde les esperarán un cúmulo de experiencias y sensaciones nuevas.
  • Dragon Boy (1983): Un año antes de la publicación de Dragon Ball, Toriyama escribía Dragon Boy, una serie de dos capítulos que recuerda exageradamente a su obra más famosa. En ella, un crío curtido en artes marciales llamado Tonton deberá escoltar a una princesa hasta su castillo, por órdenes de su maestro. El propio maestro le da una bola que, al ponerla en el suelo y lanzarle toda su energía, aparecerá un dragón para ayudarle. Tras entregarle esta bola y recordarle que nadie debe verle la espalda (Tonton tiene alas), inician su viaje. La personalidad de Tonton recuerda mucho a la de Goku. Tiene un desconocimiento completo sobre las chicas, y hasta le llega a hacer ‘pam pam’ a la princesa. En un determinado momento de la historieta, cuando ella se desnuda para darse un baño, exclama asustado: ‘¡¡NO TIENES PENE!!‘. En uno de los artículos extra, escrito en 1989, Toriyama nos cuenta que Dragon Boy tuvo mucho éxito, por lo que decidió acabar Dr. Slump y empezar una nueva serie con cortes de artes marciales: Dragon Ball. Así pues, esta pequeña historieta es la que después se convertiría en el shonen más famoso de todos los tiempos.

  • Las aventuras de Tongpoo (1983): Risueña historia donde Tongpoo queda a la deriva en medio del espacio, hasta que consigue aterrizar en el primer planeta que ve. Allí se encuentra a una chiquilla que, curiosamente, fue enviada al espacio por una misión espacial anterior a la de Tongpoo. Esta chica nos cuenta que sus compañeros de expedición murieron a manos de un extraterrestre, por lo que se encuentra sola y no sabe cómo regresar. Obviamente, no existe una mejor idea que intentar robarle la nave a ese bicho feo de cinco metros de altura. Un detalle interesante es que en esta historieta Toriyama ya usa ese sistema de capsulas que hizo famoso con Dragon Ball y la Capsule Corp., con la pequeña diferencia que, para que estas cápsulas se abran, necesitan remojarse en agua hirviendo.
  • Mr. Ho (1986): Una historia sin mucho a recalcar. Un ex-miembro del ejército va a parar a un pequeño pueblo donde hay una banda de maleantes. El resto os lo podéis imaginar.
  • Señorito Kennosuke (1987): Una historia simple al más puro estilo Toriyama. Ambientada en el Japón feudal (con coches, televisiones y todo eso, ya sabéis), narra la historia de Kennosuke, un crío al que una chica le pide una cita. Inocente por no saber lo que significa, el señorito no tiene más remedio que pedirle ayuda a su fiel consejero, un cerdito samurái. Él le explicará todo lo que necesita saber para conquistar a su amiguita.
  • Lady Red (1987): Breve historieta de cuatro páginas a todo color, que sirve como prólogo del manga. Lady Red, una justiciera, va buscando el crimen allá por donde lo alla. Por desgracia, no todo le sale tan bien como ella quisiera. Con erótico resultado.
  • Mamejiro (1988): Este peculiar niño de seis años no tiene otra ocurrencia que el querer ser un gamberro. Para ello le pide ayuda a su amigo Joji, que le da consejos sobre cómo puede convertirse en uno (a pesar de que ya lo sea…)
  • Sonchoh (1988): Un súper alcalde la lía porque un conductor tira una lata al suelo. Un poco más y se hace responsable de la destrucción de la Tierra, os lo juro.
  • Karamaru, cielo claro (1989): Karamaru es un niño de cuatro años con una sorprendente halidad, y es que es un ninja increíblemente fuerte. Un día, mientras va al mercado a comprar unas medicinas para su abuelo, unos maleantes deciden robarle sus setas……
  • Cashman, el guerrero ahorrador (1991): Durante los tres capítulos que tiene, nos contará los hechos de Cashman, un extraterrestre que necesita conseguir oro para usarlo de combustible en su nave. Contra todo pronóstico, Cashman decide ganarse la vida para conseguirlo, y, aprovechando el cuerpo sin vida de un policía, va salvando viandantes de ser atracados o asesinados a cambio de un módico precio.
  • Dub and Peter (1993): Historia de cuatro capítulos breves donde se aprecia ya el estilo más pulido del maestro. Debido al sombreado que predomina en muchas de sus viñetas, se puede interpretar que las páginas hayan estado coloreadas en una edición japonesa. Una lástima haberlas perdido en la edición española.
  • Go! Go! Ackman (1994): Es el manga que le da la portada al primer tomo. Consta de 11 capítulos breves y autoconclusivos, donde Ackman, un demonio adolescente de 200 años de edad, deberá matar gente a fin de conseguir sus almas y cambiarlas por dinero. Es el primer protagonista malo de toda la carrera de Toriyama. Curiosamente, en varias historias se le cruza un ángel con la misión de detenerle, siendo éste el que mete la pata una y otra vez, matando a la gente y facilitando el trabajo a nuestro demonio. Como curiosidad, Go! Go! Ackman tiene una adaptación en forma de videojuego y dos secuelas, que salieron para la SNES.
  • Alien Peke (1996): Una vez más, la historia más moderna es la que le da la portada al tomo. Peke, un extraterrestre que quiere conquistar la Tierra debido a la gran cantidad de agua que ésta posee, es atacado en medio de su viaje, cayendo al planeta. Aquí hace buenas migas con unos terrícolas, a los que ayudará mientras intenta encontrar su nave y regresar a su mundo.

Escrito originalmente en Zona Negativa los días 7 de diciembre y 21 de diciembre de 2011.

 

Zona Negativa, nominada a los Premios Eagle

Me he enterado a través de la lista de correo de Zona Negativa. Es un notición para todo el equipo (incluído yo, claro), dado que su enorme esfuerzo tras tantos años por fin va a tener su recompensa. Ya la tiene, de hecho, puesto que el simple hecho de estar nominado a los Premios Eagle es un honor para todos y cada uno de ellos. Están en una nube.

Enhorabuena, compañeros.

Fuente: The Eagle Awards

Post en Zona Negativa

Entrevista a Leandro Oberto, segunda parte

(Viene de la primera parte)

Alberto: ¿Qué tiene que decir sobre los rumores de quiebra de la editorial?

Leandro: Es todo mentira. No tengo ni idea de quién te habrá dicho eso, pero no tiene ni pajolera idea. Mira mi cartera.

Alberto: Guau… Tienes razón. No sé, es lo que se comenta en internet. Redes sociales, foros, y eso.

Leandro: Nada nada, tonterías. Lo has podido comprobar con tus propios ojos.

Alberto: Desde luego.

Leandro: No sé qué tiene que decir la gente sobre la situación de mi editorial. No tienen ni idea. ¿Quién coño habrá dicho eso? ¿El primo de un amigo del hermanastro de un empleado que despedí de Ivrea por no llegar nunca a tiempo con nada y que se la cascaba en el curro más que un mandril adolescente en celo? Bah.

Alberto: Ja, ja.

Leandro: Mira, tío. Estoy hasta la minga de trolls. Sobre todo los tíos de Deculture.es, que van poniendo en mi boca cosas que yo no he dicho. Como se te ocurra a ti hace eso te la corto, ¿eh?

Alberto: Tranquilo, yo soy un buen periodista, no tiene de qué preocuparse. Además, aprecio mi pene.

Leandro: Pero seguro que no tanto como yo al mío. Je, je.

Alberto: Je, je.

Leandro: Uy, mira qué hora es. Muchas gracias, Alberto, por esta entrevista. ¿Te comprarás alguno de los nuevos mangas de Ivrea?

Alberto: ¿Pero no ha dicho que era mentira? Lo de las nuevas licencias.

Leandro: Coño, sí, tienes razón. Bueno. Te regalo este tomo de Chiki Chiki Banana, para que disfrutes. No te toques mucho, ¿eh? Guarrindongo.

Alberto: Ja, ja, le aseguro que no.

Leandro: Hasta la próxima.

Alberto: Muchas tardes y buenas gracias. Hasta la próxima.

Entrevista a Leandro Oberto

Entrevista en exclusiva a Leandro Oberto, director de la Editorial Ivrea.

Alberto: Buenas tardes, Leandro.

Leandro: Buenas tardes. Ante todo quiero que sepas que no soy gay, ¿eh?

Alberto: Ehm… Vale, vale. Le citaba para hablar sobre las nuevas licencias de Ivrea. Enhorabuena por esa gran estrategia editorial, apuesto a que gran parte del fandom se ha alegrado muchísimo.

Leandro: ¿Qué licencias?

Alberto: …

Leandro: En serio, no sé de qué me estás hablando.

Alberto: Lo de Medaka Box, Elfen Lied, Seikon no Qwaser, y tal. Licencias. Material nuevo.

Leandro: Ah, vale. ¿Aquello que pubiqué? Es todo mentira.

Alberto: ¿Mentira?

Leandro: Sí, sí. Era una excusa para hablar de mi polla. Mide 30 centímetros. ¿Quieres verla?

Alberto: No, no. Siéntese, por fav…

Leandro: Cuesta de sacar, la jodía. Me mide 30 cm. De ancho.

Alberto: Ajá.

Leandro: 8==D

Alberto: Váyase, por favor. Y quite eso de mi cara. Voy a llamar a la Policía.

Leandro: No, no, la Policía no. Ya me tienen fichado. Creen que las series que publico son pornografía infantil, pero no lo son. Lo juro. La pornografía infantil es ilegal. Son mayores de 18, te lo juro.

Alberto: Comprendo.

Leandro: ¿Sabes lo que es ilegal? Publicar obras de Jiraiya. Hombres grandes, peludos y… Argh. Eso es ilegal. Seguro que La Cúpula no ha dado datos de ventas. ¿Por qué? Porque que venden como el ojete, te lo digo yo. Negro y peludo. Mi shojo vende bien, muy bien. Por eso los salones están llenos de niñatas calenturientas.

Alberto: Pero no sólo hay chicas en los salones, ¿no?

Leandro: No, por desgracia. Pero, ¿sabes? El problema es que las demás editoriales no entienden. Licencian shonen como si estuvieran comprando caramelos. ¡Ponme tres mil kilos de shonen! Y hale. Te licencian una serie de 500 tomos. Por eso los salones se llenan de hombres sudorosos. ¿Quieres chicas? Yo te traigo chicas. Licencio un shojo subido de tono y me salen fangirls libidosas de debajo de las piernas.

Alberto: Será de las piedras, ¿no?

Leandro: No, no, piernas.

Alberto: Ajá.

(Continúa en la segunda parte)

Q&A, o cómo Mitsuru Adachi regresó a España

Los fans de Adachi están de enhorabuena‘, se podía leer en medios especializados de noticias, cada vez que el maestro empezaba una nueva serie en Japón. ‘Pues no, mire usted‘, pensaba yo. Los fans españoles de Adachi no están de enhorabuena. Llevan mucho tiempo sin estarlo, de hecho. Año tras año, se han visto relegados a mirar en su estantería y ver únicamente los trece tomos que podemos disfrutar de este autor en nuestro idioma. Once corresponden a la imprescindible Touch (Bateadores), y dos a la inconclusa (en nustro país, por supuesto) serie de historias cortas Short Program. Para más inri, si cabe, ambas obras de mano de una editorial extinta hace tiempo: Otakuland. Sin embargo, en un momento donde parecía imposible una licencia de este estilo, ahí estaba Panini Cómics para alegrarnos a todos los pro Adachi. Cuando las más grandes editoriales de manga apostaban por series ecchi, Panini apostaba por los más de 40 años de experiencia de Mitsuru Adachi. ¿Puede hoy en día triunfar un manga que no enseña, sino que sugiere? ¿Será bien recibida una historia de amor en la que su principal atractivo es la tranquilidad y sosiego con la que se lleva la obra? Para iniciar la reseña, qué mejor que estas palabras del autor: “Sean bienvenidos a una historia de amor y paciencia.” Esto, damas y caballeros, es Q&A.

Q&A narra la historia de Atsushi Ando, un chico de 15 años que está apunto de entrar en el instituto. Él y su familia han tenido que regresar a la cuidad donde perdieron a su hermano mayor en un accidente de tráfico, el mismo sitio donde vive la chica que le gusta: Yuho Maezawa. Es entonces cuando Hisashi, hermano mayor de Atsushi, aparece en casa en forma de espíritu, de tal forma que sólo él y su perro pueden verlo. A partir de ahora, a Atsushi no le quedará más remedio que lidiar con las travesuras de su hermano y apañárselas para salir airoso de ellas, tanto en casa como en la escuela.

Para los poco fans de Adachi, a priori, os puede parecer un argumento simple. Ciertamente, sus historias no son grandes argumentalmente hablando, ni tampoco enreversadas; no lo necesitan. Sin embargo, son capaces de llegar a lugares donde ningún otro autor se acerca siquiera. Cada pequeña historia es como un dulce para el corazón, donde, en apenas unos instantes, puedes pasar de la alegría a la tristeza, o de la risa a la melancolía; esa es su magia. En Q&A también podremos encontrarnos fácilmente con todas estas sensaciones, sobre todo si se siente una determinada empatía por los personajes (algo bastante fácil, teniendo en cuenta las situaciones tan cotidianas que se nos presentan). La fuerte personalidad de Yuho y sus caras de enfado hacen que sintamos algo de pena por Atsushi y sus continuas pifias, de las cuales, su hermano Hisashi (apodado Q, de ahí el nombre del manga) es culpable en múltiples ocasiones. Este gag se repite a lo largo del manga, por lo que el cúmulo de sensaciones transmitidas llega a ser importante. Sin embargo, y al contrario de lo que pueda parecer, nunca se convertirá en algo repetitivo. Es más, y evocando a las palabras de Raúl Izquierdo en el artículo que precede al tomo: ‘Adachi vuelve a hacer lo de siempre. ¡Y nos encanta!’
Su estilo de dibujo permanece prácticamente intacto con respecto al que usaba en los 80 con Touch, algo que, apuesto, gustará mucho a sus fans. Adachi tampoco necesita un dibujo detallado para transmitir todas esas sensaciones; de hecho, todo lo contrario: es un reflejo de la simpleza y lo cotidiano de sus historias; seguramente, si su estilo fuese diferente, también éstas lo serían.

Por todo lo demás, Q&A mantiene toda la esencia de Mitsuru Adachi a lo largo de sus páginas. Ahora mismo, es la mejor opción a tener en cuenta si queremos empezar a leer algo de este autor, ya que Touch sólo puede encontrarse completa en un pack a 66€, y Short Program podría considerarse un añadido para que sus fans puedan disfrutar de sus historias cortas. Esperemos que a Panini le funcione bien la licencia y podamos ver publicadas más obras de este grandísimo autor, que, con sus más de 40 años de carrera, está por encima de otros grandes del género como Rumiko Takahashi o Izumi Matsumoto.

Escrito originalmente en Zona Negativa el 21 de noviembre de 2011.

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