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Mankan Zenseki, el pasado del maestro Toriyama

Mankan Zenseki es una recopilación de historias cortas del maestro Akira Toriyama, las cuales fueron publicadas entre 1978 y 1996 en la revistas Weekly Shōnen Jump y V-Jump, ambas de la editorial Shūeisha. En ellas se muestra al Toriyama más joven, donde es capaz de desarrollar su estilo más característico: está repleto de personajes extraños, extraterrestres, naves espaciales, animales gigantes, golpes y humor absurdo, mucho humor absurdo. Por eso, es un imprescindible en las estanterías de los más acérrimos fans de  Toriyama,pero también es algo de lo que deben huir aquellas personas a las que no les gustó Dr. Slump o, directamente, prefieren la etapa de Goku adulto a la de niño en Dragon Ball.

Esta serie se publicó bajo el nombre Teatro Manga a mediados de los noventa, pero, por la evidente obsolescencia de la edición y el afán de Planeta por recopilar las series de Toriyama en formato kanzenban, han hecho que, quince años después, contemos con esta recopilación de historias cortas nuevamente en nuestras estanterías. Uno de los más importantes cambios en la edición, aparte de tener la primera tres tomos y la nueva dos, es el orden de las propias historias. Si en la colección original las historias se disponían ordenadas por fecha de publicación, en la reedición no es así, sino que están ordenadas de manera, aparentemente, aleatoria. Por ejemplo, en el primer tomo nos encontramos una historia de 1993 y, acto seguido, una de 1988. Esto no es un impedimento para la lectura, pero, para qué nos vamos a negar: un mejor orden nos habría dado una imagen más global de la obra en sí, pudiendo observar mejor su trayectoria y mejoría. Por este motivo, la lectura de ambos tomos es muy irregular. Una historia puede ser muy entretenida y tener un dibujo menos cuidado, pero la siguiente tener el mismo estilo de dibujo que a finales de Dragon Ball y ser más aburrida o dejarnos indiferentes. Por todo esto, y vuelvo a recalcar, es una recopilación hecha para los más fans de Akira Toriyama.

Un aspecto positivo de esta recopilación es la gran cantidad de artículos y viñetas escritas por el propio Toriyama, explicándonos el contexto en el que dibujó algunas de las historias. Por tomo, podemos encontrarnos fácilmente 6 ó 7 páginas con información interesante y que vale la pena comentar. Para centrar la cabeza y amenizar la lectura, vamos a ordenar las historias por fecha de publicación. Sin más, Mankan Zenseki:

  • Wonder Island (1978): Esta fue la primera obra de Toriyama que se publicó en la Shonen Jump, cuando el futuro maestro contaba solamente con 23 años de edad. Sin embargo, esta breve historieta no gozó de mucho éxito. En palabras del editor Torishima: ‘Ha sido un fracaso total, no valía nada’. Toriyama volvió a intentarlo un poco más tarde, con la segunda parte de Wonder Island.
  • Wonder Island 2 (1979): ‘Otro fracaso‘, le dijo Torishima. El joven Toriyama no cesaba en sus intentos de triunfar en el mundo del manga y, tras estos dos estrepitosos fracasos, llegó el tercero. Y el cuarto. Fue entonces cuando su editor le pidió que dibujase una historia donde la protagonista fuese una chica, y así nació Tomato, que inspiraría la creación de Dr. Slump un par de años más tarde.
  • Tomato (1979): Como nos comentaba Toriyama en el primer volumen de Mankan Zenseki, Tomato es la personaje de la que surgió Arale, y, con ella, Dr. Slump. Es una chica tonta, bruta y despistada, que empieza a trabajar como detective. La cantidad de cosas que lía no es normal.
  • ¡Aquí la isla Highlight! (1979): El problema de las caries lo hemos sufrido todos de pequeños… Por suerte, no teníamos un doctor cabra que intentase arrancárnosla atándonos a un coche, o matando las caries a chorro de insecticida.
  • Pola & Roid (1981): Amena historieta de 45 páginas, dividida, a su vez, en 15 breves actos, que Toriyama presentó para conseguir el Premio de los Lectores de la Shonen Jump. El propio autor comenta que, como hasta entonces sólo había dibujado historias de 15 páginas, ésta le pareció un infierno. Por suerte, al final logró alzarse con el premio, lo que le ayudó a impulsarse un poco en su carrera.
  • Mad Matic (1982): Al año siguiente, Toriyama volvió a ser elegido para participar en el Premio de los Lectores. En esta ocasión se le nota mucho más curtido a la hora de crear historias algo más largas, puesto que no encontraremos división alguna en sus páginas, al contrario que en el caso de Pola & Roid. Por desgracia, la falta de tiempo hizo que no pudiera acabar el manga a tiempo para el concurso, por lo que, tanto él como su ayudante Hiswashi, decidieron perfeccionarlo y plublicarlo de manera ajena a los premios.
  • Pink (1982): Pink es una pequeña ladrona que, en un país con sequía, decide robarle el agua a una empresa para darse un baño. Eso hará que su camino se cruce con un sheriff que está buscando al ladrón…
  • Escape (1982): Una breve historia de cuatro páginas sin nada a destacar.
  • Chobit (1983): Toriyama presentó Chobit para el anteriormente mencionado Premio de los Lectores, pero nos comenta que tuvo un éxito bastante mediocre. Personalmente, es la historia que más me ha gustado de todo el segundo tomo. Narra la historia de la familia Montaña, formada por Pisatrigo, Brote de Bambú y Castaña. El primero trabaja como policía en el pueblo Ton Ton, mientras que los otros dos, una chica de seis y un chico de año y medio respectivamente, le ayudan en su trabajo. Todo se tuerce cuando, de repente, aparece una diminuta extraterrestre llamada Chobit…
  • Chobit 2 (1983): Continuación de las aventuras de Chobit y la familia Montaña. Esta vez viajan a la gran ciudad por primera vez, donde les esperarán un cúmulo de experiencias y sensaciones nuevas.
  • Dragon Boy (1983): Un año antes de la publicación de Dragon Ball, Toriyama escribía Dragon Boy, una serie de dos capítulos que recuerda exageradamente a su obra más famosa. En ella, un crío curtido en artes marciales llamado Tonton deberá escoltar a una princesa hasta su castillo, por órdenes de su maestro. El propio maestro le da una bola que, al ponerla en el suelo y lanzarle toda su energía, aparecerá un dragón para ayudarle. Tras entregarle esta bola y recordarle que nadie debe verle la espalda (Tonton tiene alas), inician su viaje. La personalidad de Tonton recuerda mucho a la de Goku. Tiene un desconocimiento completo sobre las chicas, y hasta le llega a hacer ‘pam pam’ a la princesa. En un determinado momento de la historieta, cuando ella se desnuda para darse un baño, exclama asustado: ‘¡¡NO TIENES PENE!!‘. En uno de los artículos extra, escrito en 1989, Toriyama nos cuenta que Dragon Boy tuvo mucho éxito, por lo que decidió acabar Dr. Slump y empezar una nueva serie con cortes de artes marciales: Dragon Ball. Así pues, esta pequeña historieta es la que después se convertiría en el shonen más famoso de todos los tiempos.

  • Las aventuras de Tongpoo (1983): Risueña historia donde Tongpoo queda a la deriva en medio del espacio, hasta que consigue aterrizar en el primer planeta que ve. Allí se encuentra a una chiquilla que, curiosamente, fue enviada al espacio por una misión espacial anterior a la de Tongpoo. Esta chica nos cuenta que sus compañeros de expedición murieron a manos de un extraterrestre, por lo que se encuentra sola y no sabe cómo regresar. Obviamente, no existe una mejor idea que intentar robarle la nave a ese bicho feo de cinco metros de altura. Un detalle interesante es que en esta historieta Toriyama ya usa ese sistema de capsulas que hizo famoso con Dragon Ball y la Capsule Corp., con la pequeña diferencia que, para que estas cápsulas se abran, necesitan remojarse en agua hirviendo.
  • Mr. Ho (1986): Una historia sin mucho a recalcar. Un ex-miembro del ejército va a parar a un pequeño pueblo donde hay una banda de maleantes. El resto os lo podéis imaginar.
  • Señorito Kennosuke (1987): Una historia simple al más puro estilo Toriyama. Ambientada en el Japón feudal (con coches, televisiones y todo eso, ya sabéis), narra la historia de Kennosuke, un crío al que una chica le pide una cita. Inocente por no saber lo que significa, el señorito no tiene más remedio que pedirle ayuda a su fiel consejero, un cerdito samurái. Él le explicará todo lo que necesita saber para conquistar a su amiguita.
  • Lady Red (1987): Breve historieta de cuatro páginas a todo color, que sirve como prólogo del manga. Lady Red, una justiciera, va buscando el crimen allá por donde lo alla. Por desgracia, no todo le sale tan bien como ella quisiera. Con erótico resultado.
  • Mamejiro (1988): Este peculiar niño de seis años no tiene otra ocurrencia que el querer ser un gamberro. Para ello le pide ayuda a su amigo Joji, que le da consejos sobre cómo puede convertirse en uno (a pesar de que ya lo sea…)
  • Sonchoh (1988): Un súper alcalde la lía porque un conductor tira una lata al suelo. Un poco más y se hace responsable de la destrucción de la Tierra, os lo juro.
  • Karamaru, cielo claro (1989): Karamaru es un niño de cuatro años con una sorprendente halidad, y es que es un ninja increíblemente fuerte. Un día, mientras va al mercado a comprar unas medicinas para su abuelo, unos maleantes deciden robarle sus setas……
  • Cashman, el guerrero ahorrador (1991): Durante los tres capítulos que tiene, nos contará los hechos de Cashman, un extraterrestre que necesita conseguir oro para usarlo de combustible en su nave. Contra todo pronóstico, Cashman decide ganarse la vida para conseguirlo, y, aprovechando el cuerpo sin vida de un policía, va salvando viandantes de ser atracados o asesinados a cambio de un módico precio.
  • Dub and Peter (1993): Historia de cuatro capítulos breves donde se aprecia ya el estilo más pulido del maestro. Debido al sombreado que predomina en muchas de sus viñetas, se puede interpretar que las páginas hayan estado coloreadas en una edición japonesa. Una lástima haberlas perdido en la edición española.
  • Go! Go! Ackman (1994): Es el manga que le da la portada al primer tomo. Consta de 11 capítulos breves y autoconclusivos, donde Ackman, un demonio adolescente de 200 años de edad, deberá matar gente a fin de conseguir sus almas y cambiarlas por dinero. Es el primer protagonista malo de toda la carrera de Toriyama. Curiosamente, en varias historias se le cruza un ángel con la misión de detenerle, siendo éste el que mete la pata una y otra vez, matando a la gente y facilitando el trabajo a nuestro demonio. Como curiosidad, Go! Go! Ackman tiene una adaptación en forma de videojuego y dos secuelas, que salieron para la SNES.
  • Alien Peke (1996): Una vez más, la historia más moderna es la que le da la portada al tomo. Peke, un extraterrestre que quiere conquistar la Tierra debido a la gran cantidad de agua que ésta posee, es atacado en medio de su viaje, cayendo al planeta. Aquí hace buenas migas con unos terrícolas, a los que ayudará mientras intenta encontrar su nave y regresar a su mundo.

Escrito originalmente en Zona Negativa los días 7 de diciembre y 21 de diciembre de 2011.

 

Q&A, o cómo Mitsuru Adachi regresó a España

Los fans de Adachi están de enhorabuena‘, se podía leer en medios especializados de noticias, cada vez que el maestro empezaba una nueva serie en Japón. ‘Pues no, mire usted‘, pensaba yo. Los fans españoles de Adachi no están de enhorabuena. Llevan mucho tiempo sin estarlo, de hecho. Año tras año, se han visto relegados a mirar en su estantería y ver únicamente los trece tomos que podemos disfrutar de este autor en nuestro idioma. Once corresponden a la imprescindible Touch (Bateadores), y dos a la inconclusa (en nustro país, por supuesto) serie de historias cortas Short Program. Para más inri, si cabe, ambas obras de mano de una editorial extinta hace tiempo: Otakuland. Sin embargo, en un momento donde parecía imposible una licencia de este estilo, ahí estaba Panini Cómics para alegrarnos a todos los pro Adachi. Cuando las más grandes editoriales de manga apostaban por series ecchi, Panini apostaba por los más de 40 años de experiencia de Mitsuru Adachi. ¿Puede hoy en día triunfar un manga que no enseña, sino que sugiere? ¿Será bien recibida una historia de amor en la que su principal atractivo es la tranquilidad y sosiego con la que se lleva la obra? Para iniciar la reseña, qué mejor que estas palabras del autor: “Sean bienvenidos a una historia de amor y paciencia.” Esto, damas y caballeros, es Q&A.

Q&A narra la historia de Atsushi Ando, un chico de 15 años que está apunto de entrar en el instituto. Él y su familia han tenido que regresar a la cuidad donde perdieron a su hermano mayor en un accidente de tráfico, el mismo sitio donde vive la chica que le gusta: Yuho Maezawa. Es entonces cuando Hisashi, hermano mayor de Atsushi, aparece en casa en forma de espíritu, de tal forma que sólo él y su perro pueden verlo. A partir de ahora, a Atsushi no le quedará más remedio que lidiar con las travesuras de su hermano y apañárselas para salir airoso de ellas, tanto en casa como en la escuela.

Para los poco fans de Adachi, a priori, os puede parecer un argumento simple. Ciertamente, sus historias no son grandes argumentalmente hablando, ni tampoco enreversadas; no lo necesitan. Sin embargo, son capaces de llegar a lugares donde ningún otro autor se acerca siquiera. Cada pequeña historia es como un dulce para el corazón, donde, en apenas unos instantes, puedes pasar de la alegría a la tristeza, o de la risa a la melancolía; esa es su magia. En Q&A también podremos encontrarnos fácilmente con todas estas sensaciones, sobre todo si se siente una determinada empatía por los personajes (algo bastante fácil, teniendo en cuenta las situaciones tan cotidianas que se nos presentan). La fuerte personalidad de Yuho y sus caras de enfado hacen que sintamos algo de pena por Atsushi y sus continuas pifias, de las cuales, su hermano Hisashi (apodado Q, de ahí el nombre del manga) es culpable en múltiples ocasiones. Este gag se repite a lo largo del manga, por lo que el cúmulo de sensaciones transmitidas llega a ser importante. Sin embargo, y al contrario de lo que pueda parecer, nunca se convertirá en algo repetitivo. Es más, y evocando a las palabras de Raúl Izquierdo en el artículo que precede al tomo: ‘Adachi vuelve a hacer lo de siempre. ¡Y nos encanta!’
Su estilo de dibujo permanece prácticamente intacto con respecto al que usaba en los 80 con Touch, algo que, apuesto, gustará mucho a sus fans. Adachi tampoco necesita un dibujo detallado para transmitir todas esas sensaciones; de hecho, todo lo contrario: es un reflejo de la simpleza y lo cotidiano de sus historias; seguramente, si su estilo fuese diferente, también éstas lo serían.

Por todo lo demás, Q&A mantiene toda la esencia de Mitsuru Adachi a lo largo de sus páginas. Ahora mismo, es la mejor opción a tener en cuenta si queremos empezar a leer algo de este autor, ya que Touch sólo puede encontrarse completa en un pack a 66€, y Short Program podría considerarse un añadido para que sus fans puedan disfrutar de sus historias cortas. Esperemos que a Panini le funcione bien la licencia y podamos ver publicadas más obras de este grandísimo autor, que, con sus más de 40 años de carrera, está por encima de otros grandes del género como Rumiko Takahashi o Izumi Matsumoto.

Escrito originalmente en Zona Negativa el 21 de noviembre de 2011.

La obra padre del manga de terror: Aula a la deriva

El catálogo de manga publicado en España tiene muchas, muchísimas obras de gran calidad, la mayoría maltratadas y pisoteadas de una manera impensable para cualquier aficionado al cómic. Series que no salen de lo establecido, clichés que se repiten hasta la saciedad… Se podrían llegar a escribir varios monográficos sobre el tema, pero de lo que hoy se trata es de hablar de una serie que pese a sus ventas -extremadamente bajas- atesora una calidad altísima. Tanto, que está considerada la obra magna de su autor, Kazuo Umezu (o Kazuo Umezz, si europeizamos el nombre), considerado ni más ni menos como el padre del manga de terror, habiendo influenciado a autores de la talla de Junji Ito. Además, es una de las obras más representativas del gekiga, peculiar estilo del manga clásico (literalmente significa “dibujos dramáticos”), cuya principal característica es el rehuso de tramas y dibujos infantiles para centrarse en diseños e historias más realistas, llenas de crudeza y violencia. Su estilo de dibujo nos puede recordar algo al del Maestro Tezuka, no en tanto a las expresiones faciales, sino a su manera de plasmar el movimiento; y es que Kazuo Umezu ha reconocido en varias entrevistas que su motivación a la hora de convertirse en mangaka fue una obra de Tezuka, concretamente su obra Shin Takarajima (La nueva isla del tesoro, 1947), la cual fue también la mayor inspiración para muchísimos niños y adolescentes que posteriormente acabaron convirtiéndose en autores de manga. Sin embargo, la diferencia entre ambos autores se debe al estilo gekiga de Umezu. Podemos ver cómo representa de manera muy realista expresiones faciales de terror, desesperación, pena o impotencia, siempre manteniendo un trazo muy oscuro y peculiar. Esta caracterización de las expresiones ayuda a exaltar el lado crudo y violento del manga, vigente de principio a fin y potenciado conforme avanzamos en la lectura de cada tomo.

Aula a la deriva narra los acontecimientos que giran en torno a la escuela primaria Yamato. Una mañana normal, Shô Takamatsu se dirigía a clase como todos los días. Parecía que todo transcurría de manera normal, hasta que, de repente, un enorme temblor asoló la escuela. Los alumnos, asustados, se escondieron bajo los pupitres como manda el protocolo de seguridad anti-seísmos japonés. Los profesores, por otra parte, decidieron reunirse frente a las puertas del colegio. Asustados y desconcertados, los alumnos no sabían qué estaba ocurriendo. Es entonces cuando Shô, en un acto de valentía, decide ir a investigar y se acerca al pequeño cúmulo de profesores que se había formado cerca de la entrada. El panorama no podía ser más desalentador: la escuela, que antes estaba rodeada de edificios y carreteras, ahora se encontraba en medio de un extraño desierto de arena; todo lo que rodeaba al colegio había desaparecido. En estos momentos de pánico, deciden intentar ponerse en contacto con el exterior para intentar evaluar la situación. Sin embargo, se encuentran faltos de teléfono, radio y televisión, y a la vista sólo hay extensas llanuras desérticas. Ante semejante acontecimiento, los profesores intentan dar explicaciones lógicas sobre lo sucedido, mientras los niños lloran desconsolados clamando al cielo por volver a casa con sus padres. ¿Qué le ha pasado a la ciudad? ¿Dónde ha ido a parar colegio? Todos intentan colaborar para dar una respuesta a lo sucedido. Es entonces cuando algunos empiezan a enloquecer…

Kazuo Umezu nos presenta esta obra como un relato de ciencia ficción donde la propia historia no es el punto primordial de la obra; aún así, nos da explicaciones medianamente lógicas y argumentadas sobre lo ocurrido, por lo que apenas se saca cosas “de la manga”. Como hemos comentado anteriormente, el punto fuerte de Aula a la deriva es el crudo desarrollo de los acontecimientos. Es muy impactante ver cómo niños de entre 6 y 12 años se enfrentan a un mundo árido y completamente desconocido para ellos. Cada problema que se les plantea requiere una gran organización entre los más de 800 alumnos de la escuela, y su desarrollo y desenlace son dignos de una obra del calibre de El señor de las moscas. Es más, en muchos momentos llega a superar con creces la tensión y crudez de la novela. Umezu no se corta, además, en reducir considerablemente las filas de alumnos según lo crea conveniente. Muchos son los críos que mueren en el intento de sobrevivir, ya sea por enfermedades, explorando para descubrir fuentes de alimentos o agua e incluso siendo asesinados. Situaciones que nos pondrán con el corazón en un puño en más de una ocasión.

Lamentablemente, esta obra tan importante para el desarrollo del manga en Japón no ha sido bien recibida en España. Los espantosos datos de ventas por parte de la editorial Ponent Mon hicieron que los dos últimos volúmenes de este manga sufrieran una tirada inicial de únicamente 500 unidades, y viendo aumentado su precio en 4€. Por fortuna, Ponent hizo este gran esfuerzo para que este manga pudiera verse completamente editado en España, algo que todos los amantes del manga clásico agradecieron. Sin embargo, estos datos no son nada esperanzadores para los que deseamos más obras de Kazuo Umezu en España. Aunque teniendo en cuenta la gran cantidad de géneros que cultivó y con tanto éxito en Japón, podría no ser tan descabellado el ver otras obras suyas en España.

Aula a la deriva debería ser un imprescindible para las estanterías de todo amante del manga de terror, puesto que es la obra padre del género y una de las más representativas. Su genial desarrollo y los numerosos cliffhanger en cada capítulo hacen que sea difícil despegarnos de la lectura, algo que se agradece mucho, pero que también hará resentir nuestro bolsillo al tener que comprar los tomos de dos en dos, como en el caso de un servidor. Es una completa lástima el ver cómo obras de esta categoría pasan completamente desapercibidas para el aficionado medio.

Escrito originalmente en Zona Negativa el 14 de noviembre de 2011.

Reseña: Short Program (1985-2009), de Mitsuru Adachi

La pasada semana tuve la oportunidad de comprarme Touch! (Bateadores) (1981), del mismo autor, y al escribirlo en mi Twitter tuve un par de respuestas que me hicieron acordarme de dos cosas: una, que a mi amigo Taxu le encanta esta serie y lleva más de un año intentando comprarla, por lo que me iba a matar si se entera de que me he hecho con ella; y dos, que para mi compañero Chibisake, Mitsuru Adachi es uno de los que forman su quinteto de autores preferidos. Fue él, Chibisake, quien me hizo conocer a este autor que tan buenas sensaciones me ha dado, así que quiero dedicarle esta reseña.

Ficha de la serie:

  • Nombre: Short Program – Short Program (ショート・プログラム)
  • Autor: Mitsuru Adachi
  • Año: 1985-2009
  • Editorial: Shōgakukan (JP) – Otakuland (ES)
  • Revista: Varias
  • Clasificación: Varios (Shōnen, shōjo, seinen, josei…)
  • Tomos: 4 en total, 2 publicados en España (Finalizada)
  • Precio: 10€ serie completa (2 tomos)

Una vez más nos quedamos a medias con una publicación. No sé qué es lo que nos ha dejado sin esos dos tomos que nos faltan, pero me da igual. No voy a hablar de “la infrazona”, del “Adachi no vende” ni de la quiebra de Otakuland, al menos no esta vez.

Short Program es una serie de 4 tomos que recopila historias cortas creadas por Mitsuru Adachi, entre los años 1985 y 2009, y que abarca distintos géneros: desde el shōjo y el shōnen, publicaciones para chicas y chicos adolescentes, respectivamente, hasta el josei y el seinen, mismo público pero de edad adulta. Los dos volúmenes con los que contamos en España corresponden a las dos primeras publicaciones de la edición japonesa. Los dos últimos tomos será prácticamente imposible que los veamos por aquí, pero aún así, voy a mencionarlos brevemente, junto a los dos primeros:

  1. Short Program: Recopilación de historias cortas publicadas por Adachi en distintas revistas entre enero de 1985 y abril de 1988. Se compone de 8 capítulos de entre 20 y 40 páginas, aunque la última historia se divide, a su vez, en dos capítulos más, por lo que tenemos un total de 9 capítulos.
  2. Short Program 2: Recopilación de historias publicadas por Adachi en distintas revistas entre julio de 1988 y enero de 1995. En este tomo encontraremos un total de 10 capítulos, pero muchos de ellos estarán divididos, a su vez, en capítulos más pequeños. Por ejemplo, el capítulo titulado 5 x 4 P es una recopilación de 5 historias muy cortas, de 4 páginas cada una. 5 x 4 P, “5 capítulos por 4 Páginas”. Otros dos capítulos están divididos también en dos partes, como en el tomo anterior.
  3. Short Program 3: Publicado en julio de 2007 en Japón, y por ahora será imposible verlo por España. Recopila 9 historias cortas publicadas entre 1992 y 2006.
  4. Short Program: Girl’s Type: Publicado en Japón en mayo de 2009, este tomo de 7 historias cortas marca el final de la serie Short Program. Como el tomo anterior, será casi imposible verlo publicado en España.

Hecha la introducción, vamos al lío.

La edición.

La verdad, para ser una edición de Otakuland, es de las mejores que he visto. El encolado es muy bueno, y no he sufrido el tener hojas sueltas, como en otras obras de la misma editorial. Los lomos son bonitos y no destacan con respecto a su obra hermana, tanto de autor como de editorial, Bateadores, algo que suelo tener en cuenta.

En cuanto al papel, diferenciamos dos tipos: el papel de las páginas a color y el de las páginas en blanco y negro.

  1. El papel de las páginas en blanco y negro es un papel normal, color blanco folio, inclusi diría que tiene el mismo grosor que un folio normal. Las transparencias son casi nulas.
  2. El papel de las páginas a color es más grueso y de otro material, se asemeja al papel que usa la kanzenban de Monster de Planeta, pero algo más liso. Las páginas a color de este manga son una delicia, se agradecen un montón, sobre todo las portadillas a doble página.

Un detalle a tener en cuenta de la edición, es que, al principio de cada tomo, aparecen diversas fotos del maestro Adachi en su estudio. También se agradece muchísimo: cuantas más cosas de interés haya, mejor.

Al final del segundo tomo encontramos tres ilustraciones a color, correspondientes a tres obras distintas del autor (Rough, H2 y Katsu!); obras que, por desgracia, será prácticamente imposible (nuevamente) el verlas publicadas en España.

Eso sí, se echa en falta algún texto más allá de la típica breve biografía del autor en la solapa de la cubierta.

El contenido.

Cada una de estas historias es como un pequeño dulce para el corazón. – Chibisake.

Nada más lejos de la realidad, las historias cortas de Adachi producen un gusanillo en el estómago que ni la hora del almuerzo :__) Es increíble cómo este autor consigue cautivarnos con situaciones tan cotidianas como las mostradas. Tiene historias agridulces, como En el cruce o Antes de que llegue la primavera y muy tristes, como La primavera se termina. Esta última historia es de mis favoritas de los dos tomos. Otras historias no sabes lo que te producen, directamente, porque un cúmulo de sensaciones te invade por dentro. Por ejemplo, la primera parte de Camino de vuelta, con sólo 20 páginas, produce una mezcla de tristeza, nostalgia y ganas de darle un achuchón al chavalín que… ♥ Quiero destacar la historia Terremoto escala 4, que con únciamente cuatro páginas, y ni un sólo diálogo, se ha convertido en, no sólo mi capítulo favorito de esta serie, sino en mi historia autoconclusiva favorita. Además a todo color. Este autor me puede, me puede :__)

Como véis, esta es una reseña bastane personal y en la que hablo de capítulos concretos, por lo que los que no hayáis leído esta recopilación de historias, no podréis entenderla del todo. Tampoco sé si los que hayan leído estas historias las recordarán, así que, echadle un vistazo a vuestros tomos para recordar estas delicias en forma de manga. Y los que no hayáis leído nada de Adachi, ya tardáis :) Si véis un gatito con cara de necesitar amor :3 agarrado a una chica con una sudadera roja, llevadle a casa. No os arrepentiréis.

El autor.

No voy a dar muchos datos ahora, ya que es muy probable que haga un artículo sobre él y sobre otros autores de los que realice alguna reseña, así que voy a decir lo básico, que es obligado. Lo básico = Lo que viene en la solapa del tomo. Cutre, pero tengo ganas de terminar la reseña y me voy a currar un artículo más adelante x)

Mitsuru Adachi (Gunma, 1952) comenzó su carrera profesional como auidamte de Isami Ishii. Su primera obra fue Kieta Bakuon (La explosión que desapareció), en 1970, a la edad de 19 años. Nine, publicada desde 1980, le hizo ganar gran popularidad. Fue la primera de una gran serie de obras centradas en la vida estudiantil. A ésta, le siguieron Hi Atari Ryoko (Alegre juventud), Miyuki (Vacaciones en el mar), y su obra maestra Touch! (Bateadores), gracias a la cual se labró un gran renombre entre los autores japoneses de manga. Sus últimas creaciones incluyen Slow step, Rough, Niji iro togarashi (Pimentón multicolor) y H2. Un gran número de ellas fueron adaptadas a la televisión, catapultando así mundialmente la fama de este autor tan querido en Japón.

Es un artículo desactualizado, pero es lo que hay.

Conclusión.

Cada una de las historias de Short Program, a su manera, te tocan la fibra sensible un poquito. Es una compra obligada para los amantes del manga clásico y para los fans de Adachi.

Lo bueno.

  • Edición muy cuidada y a buen precio.
  • La única manera de comprarlo es en pack completo, por lo que no habrá problemas para leerla entera.
  • ¡Páginas a color!
  • Historias dulces y bonitas.

Lo malo.

  • Tomos descatalogados y difíciles de encontrar.
  • Alguna que otra historia te puede dejar indiferente o no entenderla muy bien.
  • El dibujo puede resultar monótono si no estás acostumbrado.
  • Nunca veremos en español los dos tomos restantes de la colección.

Para ver un montón de fotos de Short Program, haced click en el Flickr de La Boina del Mangaka.

PD: Taxu acabó comprándose Bateadores el pasado día 7.

¡Muchas gracias por leer, y feliz año 1987 a todos!

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